Hogar

Se retrasa de nuevo el desahucio de una viuda con cinco hijos en la calle de la Acacia

Josefina, viuda de 62 años con cinco hijos, gana tiempo para presentar la documentación y regularizar su vivienda en la calle de la Acacia.

Se retrasa de nuevo el desahucio de una viuda con cinco hijos en la calle de la Acacia

El lanzamiento que estaba previsto ejecutarse este martes sobre una vivienda situada en el número 17 de la calle de la Acacia ha vuelto a quedar en suspenso. La afectada es Josefina, una vecina de 62 años con una discapacidad reconocida que le impide trabajar y madre de cinco hijos, que ve cómo su caso acumula ya varios retrasos mientras intenta sacar adelante la regularización de su casa.

Una casa pública convertida en hogar a pulso

La familia ocupa una vivienda pública que depende de la Agencia de Vivienda Social (AVS) y que en su día fue adjudicada por el antiguo Instituto de la Vivienda de Madrid (Ivima). El contrato figuraba a nombre del marido de Josefina, fallecido hace tiempo, momento en el que ella empezó a tramitar la subrogación para poner el inmueble a su nombre, tal y como explica la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Leganés.

La casa se adjudicó a la familia en el año 2000, cuando el matrimonio vivía con sus cinco hijos. Según relata la propia Josefina, el inmueble se entregó prácticamente en obra: sin suelos ni acabados. Fueron ellos quienes, con su esfuerzo, lo acondicionaron poco a poco. Ella lo resume con dolor: levantó su casa pensando en la vejez y ahora, al llegar a esa etapa, se encuentra ante la posibilidad de acabar en la calle.

Una firma que lo cambió todo

Tras enviudar, Josefina solicitó la subrogación del contrato. Sin embargo, asegura que tiempo después dos inspectoras de vivienda le pusieron delante un documento para que lo firmara sin explicarle su contenido, a pesar de que, según su testimonio, sabían que ella no sabe leer ni escribir. La mujer creía que aquella firma le abría una segunda oportunidad y que iban a ayudarla, pero dice haber descubierto después que estaba dando su conformidad a su propio desalojo.

Este último aplazamiento le da un nuevo margen para aportar los documentos pendientes y continuar con los trámites de regularización. Cabe recordar que el lanzamiento ya había sido pospuesto anteriormente al 22 de octubre, de modo que la familia lleva años viviendo con una espada de Damocles sobre su cabeza. Josefina habla de un auténtico calvario de siete años y lanza una petición muy sencilla: que la dejen quedarse en su casa.

La PAH de Leganés denuncia trabas administrativas

Desde la PAH de Leganés, su representante Feli Velázquez Serrano ha cargado contra la gestión de la dirección del antiguo Ivima, a la que acusa de poner piedras en el camino en lugar de buscar soluciones para las familias afectadas. La activista ha llegado a comparar su forma de actuar con la de unos trileros, al entender que se vendió vivienda pública a fondos buitre y que ahora se juega con la vida de las personas.

Velázquez Serrano también ha reprochado que se exija documentación a las personas afectadas sin aclararles qué papeles deben presentar exactamente, algo que a su juicio convierte el proceso en una carrera de obstáculos imposible de superar. Para la plataforma, la Administración está alargando innecesariamente la incertidumbre de esta familia y no está garantizando el cumplimiento de las medidas que deberían proteger a quienes están en riesgo de perder su vivienda.

En Leganés, casos como este ponen sobre la mesa el debate sobre el acceso a la vivienda pública y los trámites de subrogación. De momento, Josefina y sus cinco hijos siguen en su hogar de la calle de la Acacia, a la espera de que la información requerida resuelva, por fin, una situación que se prolonga ya desde hace demasiado tiempo.