Leganés refuerza el apoyo a familias y menores con un nuevo servicio de intervención sociofamiliar
Quienes vivimos en Leganés sabemos que el bienestar de la infancia es una de las grandes preocupaciones de cualquier familia. Por eso es una buena noticia que el Ayuntamiento haya puesto en marcha un servicio de intervención sociofamiliar pensado para acompañar a niños y adolescentes que atraviesan situaciones de dificultad social, vulnerabilidad o riesgo de desprotección leve o moderado.
La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Servicios Sociales, se atiende a través de las Unidades de Trabajo Social y se enmarca en el trabajo del Programa Municipal de Familia. Su propósito es claro: mejorar la convivencia de los menores en los entornos que de verdad marcan su día a día, es decir, la familia, el colegio y el barrio, favoreciendo relaciones saludables y un clima social positivo que facilite el fortalecimiento de los vínculos y la integración en el entorno.
Trabajar desde la realidad de cada familia
El concejal de Servicios Sociales, Jesús Rodríguez, ha explicado que este servicio permitirá mejorar la vida de los menores de Leganés en situación de vulnerabilidad, con intervenciones de educadores sociales directamente en sus entornos habituales. A su juicio, es la manera más práctica de conocer su situación real y de realizar una intervención eficaz con las familias.
El edil ha detallado que la apuesta pasa por establecer un cauce que favorezca una mayor implicación de las familias en el proceso educativo de sus hijos, fomentando su participación activa y su compromiso con el desarrollo escolar. Además, se trabaja para que los menores puedan avanzar hacia una mayor autonomía personal, superando las limitaciones que puedan derivarse de su contexto familiar o social.
Otro de los propósitos fundamentales es favorecer la integración escolar, familiar y social mediante un cambio positivo de actitudes, tanto en los pequeños como en los adultos de la casa. En definitiva, se trata de despertar y estimular los intereses culturales y formativos de padres e hijos, promoviendo un crecimiento integral y compartido.
Así funcionará el servicio
La intervención correrá a cargo de educadores sociales y se adaptará a las circunstancias concretas de cada familia y al momento vital de cada menor. Las actividades se diseñarán de manera creativa, activa y anticipatoria, con una orientación educativa y socializadora y un carácter globalizador, conectando las capacidades de la población con sus necesidades, intereses y potencialidades.
En cuanto a la metodología, se combinarán actuaciones individualizadas, grupales y comunitarias, organizadas en varias fases: la valoración diagnóstica, el diseño del proyecto socioeducativo, el seguimiento y el cierre. Cada una se desarrollará de forma coherente y coordinada, para garantizar una respuesta ajustada a la realidad de cada caso.
El plan contempla tres niveles de actuación. En la intervención individual, los educadores sociales mediarán de manera integral con todos los miembros del sistema familiar, desarrollando su labor principalmente en el domicilio. Las acciones previstas incluyen entrevistas, acompañamientos, visitas domiciliarias y coordinación con otros recursos y profesionales.
La intervención grupal tendrá un carácter eminentemente socioeducativo, con sesiones orientadas al debate, la formación, el ocio y el tiempo libre, la adquisición de habilidades sociales o la mejora de competencias personales. Por su parte, la intervención comunitaria desarrollará acciones para fomentar la integración y la participación activa de menores y familias en la vida comunitaria, generando cambios positivos y previniendo situaciones de violencia.
También se contempla la intervención en medio abierto, que llegará a menores y jóvenes en riesgo social en sus espacios cotidianos, con el objetivo de detectar posibles situaciones de violencia, identificar necesidades de apoyo y facilitar el acceso a los recursos disponibles.
Garantizar los derechos de la infancia
Más allá de lo concreto, el objetivo principal es garantizar los derechos fundamentales de niños y adolescentes, asegurando su integridad física, psíquica y psicológica frente a cualquier forma de violencia. Para ello se apuesta por una protección integral que abarque la sensibilización, la prevención, la detección precoz y la reparación del daño en todas las esferas de su vida.
Entre los objetivos específicos destacan potenciar las competencias parentales y la dinámica familiar, promover la participación activa de los menores en su propio proceso de desarrollo y facilitar su integración en el entorno social y comunitario. El servicio impulsará, además, acciones integrales en coordinación con el Equipo de Familia de la Delegación de Servicios Sociales y Familia, y participará en intervenciones conjuntas entre distintos departamentos municipales, entidades externas y la sociedad civil.
Y también habrá espacio para el disfrute: están previstas propuestas lúdicas como rutas de senderismo en la sierra de Madrid, sesiones de cine, visitas culturales y actividades en parques temáticos, porque el crecimiento de los más pequeños también pasa por compartir buenos momentos en familia.
Al tratarse de una iniciativa atendida por las Unidades de Trabajo Social, las familias de Leganés que quieran conocer más detalles pueden preguntar en sus centros de servicios sociales de referencia. Una herramienta más para que ningún menor se quede atrás.


